Es una planta que debe mantenerse sin enterrar, o enterrar sólo un poco, para permitir que se desarrollen su “almacenes” de sustancias nutricionales. De ellos viene el nombre de plátano de agua.
La planta con buena iluminación crecerá bien y también necesitará más abono del habitual, es importante para evitar las carencias y poder verla en todo su esplendor.